El protagonismo del PET

Es complicado decir “tereftalato de polietileno”, por eso también se conoce como PET. Para saber más, centrémonos en este tipo de plástico identificado por el código de reciclaje nº 1.

El PET es translúcido, resistente y liviano, características que lo hacen ideal como material para envases. Por tanto, no sorprende que sea una de las resinas para envases más ampliamente utilizadas. Y gracias a su capacidad para reciclarse, también es el plástico más recuperado del mundo. Sus propiedades también permiten convertirlo fácilmente en botellas por técnica de soplado.

Además de proporcionar un envasado translúcido, el PET también tiene propiedades de barrera natural de CO2 para mantener la calidad de los alimentos y las bebidas.  El PET es versátil gracias a su capacidad de mejorarse con bloqueadores de rayos ultravioleta, barreras/eliminadores de oxígeno y otros aditivos para ayudar a preservar alimentos y bebidas sensibles. Como el PET es un material inerte, no reacciona con alimentos ni bebidas, y es resistente al ataque de microorganismos, lo que lo convierte en un material muy seguro para envases.

La próxima vez que utilices una botella de refresco de plástico, un frasco de mayonesa o una botella de ketchup, dale la vuelta y busca el código de reciclaje nº 1 para identificarlo como PET. Y después deposita dicho envase en el contenedor de reciclaje doméstico para que pueda ser reciclado en un envase nuevo. Y es que, como dice nuestra consigna, “¡El Reciclaje Repetido Vale la Pena!” (Recycling Worth Repeating!™).

Fuentes:
https://plasticsrecycling.org
http://www.petresin.org/
https://positivelypet.org/